La cartografía cultural es un campo emergente de los estudios sociales y humanísticos. Reveladora de la cultura de la complejidad que preconiza Edgar Morín, constituye un magnífico instrumento de recogida de datos de las prácticas de lectura y escritura de un mismo entorno comunitario, sin dejar de ser además una herramienta esencial de planificación y gestión cultural.  El cotejo en distintas escalas de los datos de las cartografías -desde un campus universitario concreto a ámbitos más amplios del tejido urbano- nos permite vislumbrar espacios de colaboración y de intercambio, tal y como sucede en los hubs culturales y en otros espacios físicos de encuentro entre profesionales.  En este sentido, su capacidad heurística es de gran valor para el estudio de las nuevas corrientes culturales.

Este libro, analiza la teoría y la metodología subyacentes a las cartografías lectoras de las universidades públicas andaluzas (elaboradas en el marco del Proyecto Atalaya y disponibles en internet). Constituye, por ello, un primer ensayo de sistematización en esa temática.